Terapia para Adolescentes

La adolescencia no es solo cambiar: es aprender a escucharse y descubrir quién se quiere llegar a ser.

Ser adolescente significa cambiar, cuestionarse, descubrir quién se es y hacia dónde ir. Este espacio les permite parar, mirarse y empezar a confiar en su propia voz.

¿Cuándo puede ayudar la terapia a los adolescentes?

Algunas señales habituales de que tu hijo puede necesitar apoyo:

Si ves que algo está afectando a su bienestar emocional, la terapia puede ofrecer un espacio de comprensión y herramientas para esta etapa tan decisiva.

¿Cómo trabajamos en la terapia con adolescentes?

Primera conversación con los padres o tutores

Antes de empezar con el adolescente, mantenemos una sesión inicial con la familia. Aquí recogemos las preocupaciones, el contexto, la historia reciente y lo que está generando malestar. Es el punto de partida para entender la situación en conjunto y diseñar el enfoque adecuado.

Encuentros individuales con el adolescente

El espacio terapéutico está pensado para que pueda expresarse sin miedo a ser juzgado. Hablamos, exploramos emociones, trabajamos con técnicas adaptadas a su edad y les ayudamos a poner palabras a lo que siente.

El objetivo es que el adolescente:

Acompañamiento a la familia

El entorno familiar es clave en el proceso. Por eso combinamos sesiones individuales con el adolescente con encuentros puntuales con los padres para:

Áreas que solemos trabajar en la terapia adolescente

Nuestro enfoque se adapta siempre a la personalidad y necesidades de cada niño, poniendo el énfasis en su bienestar emocional y en el desarrollo de herramientas que le acompañen a lo largo de su crecimiento.

“Cada joven está construyendo su propio mapa emocional. Aquí lo dibujamos juntos, con cuidado, escucha y comprensión.”

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